La relevancia de las ciencias forenses dentro del sistema penal
La incorporación de las ciencias forenses al sistema penal acusatorio ha significado una transformación profunda en la manera de investigar y juzgar los delitos en México. La prueba pericial se ha convertido en un elemento central del proceso penal, ya que permite convertir objetos, rastros o indicios en evidencia científica capaz de esclarecer hechos, contextos y posibles responsabilidades. Sin embargo, su correcta aplicación no depende únicamente del conocimiento técnico, sino del trabajo coordinado entre ministerios públicos, cuerpos policiales y peritos especializados.

Este nuevo modelo de justicia exige enfrentar retos estructurales que garanticen el acceso efectivo a la justicia tanto para las víctimas como para las personas imputadas. En este contexto, el perito forense debe asumir su labor con una auténtica vocación de servicio público, emitiendo dictámenes objetivos, sustentados en bases científico-técnicas y orientados a la búsqueda de la verdad. Para ello, resulta indispensable una capacitación constante, así como un conocimiento sólido del marco jurídico que regula su actuación dentro del sistema penal acusatorio.
Formación y competencias del perito forense
La preparación científica del perito debe ser integral y especializada. Las ciencias forenses abarcan múltiples disciplinas, entre ellas antropología, balística, criminalística, genética, medicina, informática, documentoscopía, química, odontología y análisis de audio y video, entre muchas otras. Cada una contribuye a la interpretación técnica de los hechos y al esclarecimiento de los elementos materiales relacionados con un delito.
Además del conocimiento técnico, el perito debe desarrollar habilidades analíticas, descriptivas y comunicativas que le permitan explicar con claridad sus conclusiones. La correcta exposición de los dictámenes exige razonamiento deductivo e inductivo, así como la capacidad de transmitir información compleja de forma comprensible para jueces y partes procesales.
Función de las ciencias forenses en el proceso penal
Las ciencias forenses actúan como auxiliares fundamentales del derecho penal y procesal penal. Su finalidad es aportar evidencia científica confiable que respalde la emisión de dictámenes claros, congruentes y coherentes. La labor del perito debe estar basada en criterios reproducibles y verificables, evaluando los indicios con imparcialidad y sin influencia externa.
Dentro del sistema penal acusatorio, el perito no solo participa como experto en su especialidad, sino también como testigo técnico en las audiencias. Su intervención requiere experiencia comprobable y actualización constante en técnicas y métodos de investigación, con el fin de reconstruir los hechos, identificar instrumentos de ejecución y aportar certeza científica sobre los elementos analizados.
La prueba pericial y la teoría del caso
Los dictámenes periciales constituyen un apoyo esencial para que el Ministerio Público pueda estructurar una teoría del caso sólida. Estos informes deben presentarse por escrito, acompañados de los anexos necesarios, y posteriormente ser explicados en audiencia oral mediante interrogatorio y contrainterrogatorio.
Durante este proceso, el perito debe exponer de manera clara y técnica los procedimientos realizados, los resultados obtenidos y la forma en que estos se relacionan con los hechos investigados. La prueba pericial debe cumplir con criterios de credibilidad, coherencia y consistencia, permitiendo al órgano jurisdiccional valorar adecuadamente su alcance probatorio.
Cadena de custodia y preservación de indicios
La correcta preservación de los indicios es un pilar del trabajo forense. El acuerdo A/009/15, publicado en el Diario Oficial de la Federación en 2015, establece lineamientos precisos para el control, registro y manejo de los elementos materiales probatorios desde su localización hasta su destino final. El objetivo es evitar su pérdida, alteración o contaminación.
El primer respondiente, generalmente un elemento policial o pericial, es responsable de asegurar el lugar de intervención y proteger los indicios. Este proceso debe realizarse de manera metódica y documentada, garantizando la trazabilidad, integridad y autenticidad de las evidencias durante todas las etapas de la investigación.
Retos actuales del sistema forense
En la práctica, la capacidad técnica y operativa de muchos de los actores involucrados resulta insuficiente. La falta de capacitación, infraestructura y responsabilidad institucional impacta negativamente en la calidad de las investigaciones. Asimismo, la implementación de los juicios orales exige que la prueba pericial acredite la competencia técnica y científica del perito, así como la legalidad de su actuación.
Para fortalecer el sistema forense, resulta indispensable contar con códigos de ética y conducta que orienten el actuar profesional. En este sentido, el Decálogo del Perito, propuesto por el Dr. L. Rafael Moreno González, establece principios fundamentales como imparcialidad, rigor científico, respeto a los derechos humanos, confidencialidad, uso del método científico y obligación de rendir dictámenes claros y objetivos.
Responsabilidad institucional y fortalecimiento de capacidades
Las autoridades tienen la obligación de garantizar que los peritos cuenten con equipo adecuado, instalaciones seguras, tecnología especializada y controles documentales eficaces. Asimismo, se requiere inversión en infraestructura, ampliación de plantillas periciales, capacitación continua, certificación de competencias, acreditación de laboratorios y creación de bases de datos nacionales.
Estas acciones son indispensables para consolidar un sistema forense confiable que respalde la correcta impartición de justicia y fortalezca la credibilidad institucional.

Las ciencias forenses constituyen un pilar esencial del sistema penal acusatorio, ya que aportan certeza científica a la investigación de los delitos y contribuyen directamente a la construcción de resoluciones judiciales justas. El papel del perito forense va más allá del análisis técnico: implica ética, profesionalismo, actualización constante y un compromiso firme con la verdad. Solo mediante el fortalecimiento institucional, la correcta aplicación del método científico y la actuación responsable de los expertos forenses es posible garantizar un sistema de justicia eficaz, transparente y respetuoso de los derechos humanos.